JUAN CARLOS CARRETERO

JUAN CARLOS CARRETERO

🎯 Atravesé una deuda de 600k€ para luego facturar más de 15.000.000€

De la ruina al éxito: la historia de Juan Carlos

Detrás de cualquier nombre común y corriente hay una gran historia, o no. Puede ser que lleves una vida tranquila y estable o puede que quizás te haya tocado vivir lo que se conoce como el antónimo de estabilidad, situaciones complejas y duras. No creo en los milagros, ni en el destino, pero si creo en que cada persona tiene el poder de cambiar la realidad que le tocó vivir y que le fue concebida desde incluso antes del nacimiento.

Me llamo Juan Carlos y detrás de mi nombre, por suerte o por desgracia, hay una gran historia, que os ayudará a daros cuenta que la vida va más allá de respirar y bombear sangre; y es que, a veces, hay que luchar por tener lo que queremos para vivir como deseamos, y, por tanto, sobreponerse a las situaciones que nos asignaron por defecto.

Nací en el 85, soy el menor de 5 hermanos y mis padres me tuvieron con más de 40 años. Vivíamos en Terrassa, una ciudad a 30 kilómetros de Barcelona que nos permitió salir adelante gracias al trabajo duro en el campo. Al terminar la ESO salí en busca de mi propia independencia, no fue nada fácil, trabajé como mozo de almacén de productos congelados a -24 grados y en la construcción bajo condiciones desfavorables.

A esa edad destaqué siempre entre mi grupo de amistades por mi forma de pensar, mi mente iba a mil revoluciones buscando constantemente cómo salir adelante, cómo lograr una estabilidad, y cómo vivir de algo que realmente me apasionara. Uno de estos amigos (de cultura asiática) se dio cuenta de mi espíritu emprendedor y me propuso montar una empresa de construcción. En ese momento quedé en shock, no es lo mismo tener una idea en la cabeza que hacerla realidad, pero fue cuando medité y me dije a mi mismo – ¿Sabes todo lo que podrías ganar? Y, sin embargo, no hay nada que perder. 

Sin recursos ni conocimientos, pues solo hacen falta las ganas, comenzamos a hacer lavabos y cocinas y, al cabo de 6 meses, construimos casas y bloques de pisos. Además, a los dos años hacíamos bloques de 300 y 400 viviendas ¡Se cuenta rápido! Y aunque ahora parezca una fantasía o un cuento, requirió mucho trabajo y esfuerzo, sin embargo, fue un crecimiento exponencial para el corto plazo que supuso 24 meses.

También, paralelamente tenía un suegro que era negociante y conocía el mundo de las empresas y de las inversiones, como en el libro de “Padre rico, padre pobre” , mi padre biológico era pobre mentalmente, pero mi suegro era rico y me enseñó muchas cosas de aquel mundo. En estos tiempos estaba en el clímax económico de mi vida, hasta que llegó la crisis a España en 2008; me fui a la ruina, mi suegro me estafó y dejaron de abonarme un volumen elevado de pagarés. 

En 20 días mi vida se desmoronó, sin negocio, sin ingresos, sin pareja y en la quiebra total. Tenía tres hipotecas que sumaban -600 mil euros y tuve que destinar todos mis ahorros a pagar las deudas que pude. Estuve en depresión durante 3 años, encerrado en una habitación intentando dormir lo más que pudiese para escapar de la realidad que me atormentaba.

Una vez más la necesidad me obligó a retomar la desgraciada vida, que tenía en esos momentos, y me di cuenta que el ser humano es capaz de crear cuando hay carencias. Empecé a vender cualquier producto, todo lo que hiciera falta, para poder sobrevivir, esa era la clave, ropa, zapatos, accesorios etc, al mismo tiempo que intentaba estar en paz con los bancos.

Poco a poco luchaba por reponerme ante mi situación, me mudé a Alicante junto a mi amigo asiático con el que tuve la empresa de construcción. Él había montado una empresa de calzado y me dio empleo como mozo de almacén. ¡Sí, nuevamente como mozo de almacén! Con el tiempo me fui a Castilla y León a vender calzados a la vez que conocía y me formaba en el negocio de las gafas, en el cual ya llevo 12 años.

Con solo 25 años logré negociar con los bancos y saldar parte de mi deuda la cual llegó a alcanzar los 600 mil euros. Al tiempo comencé mi negocio desde cero “Mundogafas” y paralelamente he ido creando empresas que muchas no han tenido éxitos y otras que, a día de hoy, todavía me acompañan.

Toda mi vida ha sido una montaña rusa de emociones, situaciones críticas y aprendizajes. He tenido caídas profundas, momentos de colapso mental, emocional y económico. Muchos hoy son testigos del éxito de “Mundogafas” pero solo yo soy consciente de las noches que pasé en mi habitación deseando que todo aquello acabara de una vez. 

Dice la primera ley de Newton que todo cuerpo preserva su estado de reposo o movimiento uniforme a no ser que sea obligado a cambiarlo por fuerzas impresas sobre él. Ésta debería ser también la primera ley para vivir la vida, si algo no te gusta modifícalo, aplícale toda la fuerza que necesite, échale todas las ganas y oblígate a cambiar tu situación y a vivir la realidad que deseas para ti, no esperes que nadie venga a ejercer esa fuerza sobre tu vida, hazlo tú, pues eres el encargado de sacarte de donde estés, de reponerte, de recomenzar, pero, sobre todo, de volver a vivir. Date esa oportunidad, para aprender y seguir luchando por lo que realmente quieres

Soy Juan Carlos Carretero Estrella y esta ha sido mi historia, la que hay detrás de mi nombre, y la que aún no tiene un final.

No importa en qué punto de tu vida te encuentres, estoy aquí para ayudarte a descubrir tu verdadero potencial y a alcanzar tus objetivos. 

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